The Big Bang Theory y los juegos en red

Oh my god! Penny needs help

Oh my god! Penny needs help

Una vez más, desternillante episodio de The Big Bang Theory, el tercero de la segunda temporada,  The Barbarian Sublimation, en el que Sheldon introduce a Penny en los juegos masivos multijugador en red. Y Penny acaba como en cierto capítulo de South Park acaban sus protagonistas.

Alguna escena me ha sonado demasiado familiar…
– Hey, Penny.Busy. Yeah, I see that. Shouldn’t you be at work?
– I don’t work on mondays.
– It’s thursday. Listen, Penny…
– Queen penelope, afk.
– What…?
– Here’s the thing. Sometimes people, good people, yeah, they start playing these games and they find themselves -through no fault of their own- you know, kind of…addicted.
– Yeah, get to the point.I’m about to level up here.
– It’s just if a person doesn’t have a sense of achievement in their real life, it’s easy to lose themselves in a virtual world where they can get a false sense of accomplishment.
– Yeah, jabber, jabber, jabber.okay, boys, Queen penelope’s back online.
– Penny, you’ve got… Cheetos in your hair.
– Oh. thanks.
Gran capítulo, con su What the frack? incluido.

Mear en una botella

World of Warcraft

Estoy harto. Hastiado de tanto World of Warcarft, WoW o como tengan a bien llamarlo. En mi entorno es simplemente El Juego, con mayúsculas. Para mi, El Puto Juego, también con sus mayúsculas. Y no estoy cansado del juego porque yo juegue y pague religiosamente las cuotas mensuales para la dosis. Yo no juego y no creo que lo haga nunca. No, estoy cansado de tanto juego porque hace año y pico tenía amigos. Ahora tengo personas alienadas con las que salgo los fines de semana y el prácticamente único y monopolizador tema de conversación es el juego, sus últimas “conquistas” y victorias digitales o el último pique que tengan con alguien al que ni siquiera conocen pero odian a muerte.

Hace poco los creadores de South Park hicieron un episodio con ayuda de Blizzard, las perversas mentes que idearon tan adictivo producto, dedicado precisamente a la gente viciada a este juego. La verdad, no lo he visto, pero creo que no me hace falta verlo. Aunque digan que la realidad supera con creces a la ficción, este no llega a ser el caso. Mi gente todavía no llega a defecar en un plato o miccionar en botellas vacías de dos litros de Coca Cola por no levantarse y dejar el teclado cuando están a punto de lograr la pluma dorada de la cola del gran señor de ciénaga de peste oscura que les proporcionará unos fastuosos +5 puntos en alguna habilidad indispensable que justifique la pérdida de horas de sueño. Fascinante.

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