¿Podrá soportar España 4.000.000 de bajas de clientes de banda ancha?

Hoy leía que en Francia van a empezar a debatir en la Asamblea el proyecto de ley de “los tres avisos y desconexión” de la red para cualquiera que se baje más de la cuenta. Este chiste pasó en octubre del año pasado su primer trámite parlamentario en el país vecino y en el resto de Europa las Sociedades Innombrables ya está clamando cosas similares.

Que las Telefónicas echen sus cuentas. Y a mi que me expliquen cómo van a calcular si te estás bajando contenidos protegidos por derechos de autor o no. Y eso que aún es copia privada en España la descarga por p2p de contenido audiovisual bajo copyright. Cada vez que saltan actualizaciones, ya sea de Microsoft cada segundo martes de mes, o ya sea de cualquier otro programa o distro de Linux, puede llegar a caer cerca de un giga al mes sólo en parches como tengas más de dos PCs en casa y con distinto sistema operativo. El mes pasado el SP1 del .NET Framework 3.5 de Microsoft pasó a ser “distribución crítica.” Ocupaba cerca de 300 megas el instalable. En mi casa hay, entre otros, dos equipos con Windows XP. Sólo ese parche fue más de medio giga descargado de un servidor web.

Por otro lado, la mitad de las actualizaciones van por redes de distribución tipo akamai o por mirrors. Como además seas de los viciados a cosas como el WoW, las actualizaciones son de gigas y se distribuyen ya directamente por sistemas tipo bittorrent. Yo siempre que puedo bajo ISOs de mis Ubuntus de todos los sabores vía bittorrent y tengo las ISOs en el pool del mldonkey sirviendo al resto del mundo. En dos días desde el último reinicio, mi interfaz de red de salida ha transmitido más de 3GB de datos y recibido casi 2GB. Y de tráfico web de acuerdo con Squid, rondan los 700MB. Por ahí además van actualizaciones y youtube.

Si ya nos ponemos a contar tráfico de sitios de vídeos, viva youtube o los que tienen montados las cadenas de televisión con todos sus programas y lo que puedes llegar a consumir. Y si ya eres un viciado de cosas como las radios de internet o servicios de suscripción de música como Last.fm y estás más de 12 horas al día con la radio personal puesta, ya sea en el trabajo, en casa o en el móvil.

Tampoco negaré que, al amparo de la actual regulación, que considera que las descargas por internet se siguen considerando copia privada, y a tal efecto me canonizan mis discos duros, me descargo series emitidas y grabadas de cadenas de televisión extranjeras. Y este tráfico p2p no es despreciable. Pero la cuestión es cómo se determinaría si mi tráfico p2p es legítimo o no, teniendo en cuenta que la mitad de los protocolos de p2p ya cifran los paquetes extremo a extremo. ¿Al peso? ¿o examinando todos los paquetes IP que cirtulen por la red del ISP? En Francia estiman que la broma les va a costar a los ISP cerca de 70 millones de euros. Seguro que ni un leuro lo ponen los pobrecitos representantes de los ultrajados artistas.

Ahora mismo tengo mi preciada ADSL y como mi adición a la red es grande, pago también una tarifa plana móvil que por 15 lerus me permite saciarme vía móvil o enchufarlo al portátil. Si en España se aprueba algo parecido, creo que me plantearé seriamente tirar la ADSL y poner un modem 3G USB y a correr.

Total, estamos en crisis y hay que ahorrar.

Cerca de cuatro millones de ciudadanos no pueden acceder a la banda ancha en España en función de su sitio de residencia; a este indicador negativo para el desarrollo de la Sociedad de la Información en España, se le podrían sumar bajas masivas de clientes del Adsl más lento y caro de Europa.

Las entidades representativas de la comunidad internauta, los profesionales y los consumidores informáticos en España estiman en cuatro millones la cifra de clientes de banda ancha -Adsl y cable-modem- que podrían darse de baja, si finalmente se confirma el acuerdo que RedTel las sociedades de gestión de los derechos de autor, abanderadas por la Sgae, para que en España se dé tres avisos antes de desconectar o ralentizar la conexión a Internet por usar redes P2P. A la disminución de ingresos se sumarían las posibles indemnizaciones que podrían derivarse por incumplimiento de contrato de las operadoras y las sanciones aplicables en base a los artículos 8 (”Restricciones a la prestación de servicios y procedimiento de cooperación intracomunitario”) y 11 (”Deber de colaboración de los prestadores de servicios de intermediación”) de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, modificado por la Ley 56/2007, de 28 de diciembre, de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información.

Mientras las operadoras de telecomunicaciones tratan de sortear la crisis, las sociedades de gestión de los derechos de autor, intentan conseguir prebendas para las empresas productoras de contenidos tratando de convencer a todo el mundo de que el intercambio de archivos entre particulares por Internet es un acto delictivo y que supone fuertes pérdidas al sector de entretenimiento.
Sin embargo tanto la fiscalía como las sentencias dictadas establecen que el intercambio de archivos con copyright restrictivo por redes P2P no es un delito y no es punible de ninguna forma cuando se trata de archivos públicos o bajo licencias copyleft (la mayoría de los casos).

Las propias entidades de gestión de derechos de autor han reconocido en el “Informe de la industria de contenidos en España“, publicado por ASIMELEC, que no hay una bajada de ingresos en el sector y que solo la música tiene un retroceso en la venta a través del canal tradicional (aunque no se informa del aumento de ingresos por, entre otros, actuaciones en directo, descargas y publicidad).

Lo cierto es que las negociaciones que se están llevando a cabo bajo el auspicio del Ministerio de Cultura, pueden suponer que algunas de las empresas más solventes y con mayor capacidad tecnológica de España empiecen a perder clientes a marchas forzadas. Lo que repercutirá en su cuenta de resultados y en su capacidad de mantener el empleo.

Pero lo más grave es que un acuerdo de esta naturaleza atenta contra la libre competencia, frena en seco el acceso a la Sociedad de la Información en España menoscabando los derechos civiles de los ciudadanos y alejando aún más el derecho constitucional de acceso a la cultura y al conocimiento.

Firmado: Yo Mismo y unas 19.600 firmas más (por el momento). Copia y pega.

Y de regalo, una entrada más que recomendable del genial David Bravo sobre los verdaderos piratas.

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