Esto es una casa respetable

La calle Meard es una bonita calle lateral del céntrico barrio londinense del Soho que conserva perfectamente casas de la época de los Hugonotes que emigraron a Inglaterra allá por los finales del siglo XVII. Una de estas casas, el número 7, debió de conocer en épocas pasadas negocios que difícilmente gustan a los grandes predicadores de rectas morales -aunque luego hagan uso de sus servicios en más de una ocasión. El caso es que más de un despistado o antiguo cliente de la profesión más antigua conocida ha debido de presentarse al telefonillo solicitando los atentos cuidados de alguna damisela o caballero. Y para evitar confusiones mayores, en la puerta de la casa reza el siguiente aviso:

Esto no es...

This is not a brothel
There are not prostitutes
at this address

Curioso. Investigando un poco con el Sr. Google, resulta que la casa pertenece a un tal Sebastian Horsley. Sebastian por lo que se ve es escritor, a ratos columnista y ratos artista del pincel, aficionado a crucificarse y putero en general. Por lo que comentó, le interesaba pintar sobre la crucifixión y precisaba vivir de primera mano la experiencia para poder plasmarla sobre el lienzo. Más de un cantante podría hacer lo propio y experimentar las paridas de sus letras.

Respecto al asunto de la prostitución, el Soho Kristos este le explicó al autor del blog de Creative Review, después de que publicaran unas pegatinas con la frase de marras de la puerta, que había tenido en esa dirección hace unos años un burdel y que ahora, para evitar confusiones, había puesto este aviso a antiguos clientes en la puerta. Le faltó un “siga hasta Berwick Street“, que cuenta con un bonito ecosistema de prostitutas, sex shops, yonis y tradicional mercado de barrio londinense. Por lo que cuenta, en esa dirección tiene su estudio y residencia, y no es plan de que estén molestando continuamente preguntando por el afamado local de Sebastian.

La bonita casa de Sebastian Horsley

Lo que tiene haber pasado una infancia dura, con una madre que por lo visto se bebía hasta el agua de los jarrones y que consideraba que sus hijos fueron accidentes de lo borracha que iba ella y su marido. Marido que por cierto era millonario y heredero de Northern Foods, empresa alimenticia de los súbditos británicos.

Sacado principalmente de Creative Review y Wikipedia. Las fotografías son mías, sacadas estas vacaciones de Navidad en un paseo de sábado por la mañana por el Soho.

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