Live together, die alone

sebastián comparecencia

No es que vaya a hablar del final de la segunda temporada de Lost. No, el título va más bien en referencia al vacío que le han hecho a Miguel Sebastián tras la debacle electoral del pasado domingo. Gallardón creo que se ha quedado sin botellas de espumoso que descorchar en la nevera de su despacho. A Solbes creo que también. La dimisión de Sebastián acrecenta aún más si cabe las luchas cainitas dentro del PSM-antes-FSM y va a dañar todavía más la imagen del partido del gobierno de cara a marzo del año que viene.

Lo que más me llama la atención es cómo queda retratada la clase política y la condición de sus miembros. Están para lo que están, para pillar si pueden y si no, para cargarse al de arriba y ocupar su lugar. El expresidente de la Comunidad de Madrid y actual diputado de la cámara baja, Joaquín Legina dijo esta mañana en Telemadrid literalmente,

Joaquín Legina: “[Rafael Simancas] ha convertido a la FSM en una alfombra para que por ella pasara la ejecutiva federal, especialmente, José Blanco. […] Y, cuando uno se pone de alfombra suele pasar una cosa elemental, que a uno lo pisan y si viene algún perrillo, lo mea, y eso es lo que ha pasado.

Walter no lo hubiera dicho más claro

Walter Sobchak: That’s right, Dude, they peed on your fucking rug.

Y es que de esta imagen del 25 de octubre de 2006

A esta otra del 31 de mayo de 2007 se puede apreciar, a parte de la cara de circunstancia del dimitido candidato, la ausencia de todo cargo político por encima de él.

Miguel Sebastian

Es tal el vacío que hasta la página web de Sebastián para la campaña, con su blog, imágenes de los actos políticos y demás contenidos ha desaparecido del mapa y ahora te lleva a la del PSOE sin pasar por la casilla de salida. Más aún, acabas en la página asociada a Sebastián en la web del PSOE, que no tiene más que el título.

Lo inquietante de todo esto es si alguien más va a tomar cartas en el asunto o sólo se va a saldar con un par de decapitaciones menores. Al hilo de asumir responsabilidades, me surge la duda si el que Sebastián dimita y renuncie a ser concejal para los próximos cuatro años es aceptable. Escolar recuerda que Sebastián prometió quedarse en el cargo aunque perdiera. Yo me hice la pregunta de a ver cuánto tiempo aguantaba y la caída de concejales ha servido de excusa perfecta para que ni siquiera tenga que asumir el cargo. Se vuelve a dar clase y listo, que para algo tiene plaza. Ventajas del funcionariado. Al menos tiene donde ir. Otros políticos “profesionales” no tendrían dónde caerse muertos, como es el caso de los que gobiernan por donde vivo. Imagínese que usted ha votado al PSOE en Madrid, que estaba de acuerdo con su programa y su candidato y ahora, de la noche a la mañana, no hay candidato. Indudablemente no iba a ser alcalde, se quedaría en la oposición y al menos se supone que debería defender su programa. Más de un miembro del PSM que fuera desplazado hacia abajo en las listas electorales estará muy contento al promocionar, pero ¿los electores estarán satisfechos? ¿Debería al menos dar la cara y asumir la derrota desempeñando el papel que debe y no regresar a la Complutense?

Si nos centramos en la persona de Sebastián, yo creo que lo mejor que podía hacer es irse a su casa. Estuvo al lado del Presidente cocinando en la Moncloa, y seguramente se le prometieron cargos jugosos como pago a sus servicios. Algún bonito puesto con buenas vistas a la Castellana. Por contra, sus propios adversarios de dentro de los órganos de gobierno le impidieron progresar y acabó comiéndose el marrón de lo de Madrid. Luchar contra el Faraón Galladón I de la Quinta Dinastía Genovesa es un marrón muy oloroso. Además, al ser “el elegido” desde arriba, los cabreos en el PSM están servidos. Luego se preguntarán por qué perdieron Presidencia de la Comunidad de Madrid tras el Tamayazo. A los genoveses no les hacía falta mucho para golpear a Sebastián durante la campaña. Él solito y los miembros de su partido se encargaron de echarse tierra encima. Políticamente es un cadáver. Profesionalmente, no estoy muy seguro de que logre otro puesto gordo en el sector privado. Hay directores de banco que no se llevan muy bien con él. El manto de la docencia universitaria sirve bien a sus propósitos de ir desapareciendo de la vida política y poder intentar retomar su vida.

Dicen que Sebastián es un poco revanchista. Por lo del BBVA y demás. Si lo es, la forma de irse de la política es redonda, acrecentando las guerras intestinas del PSOE madrileño e incrementando las voces que piden el cuello -si lo encuentran- de Rafael Simancas. Allá os las veais habrá dicho, yo me largo, me quito el marrón que ni me iba ni me venía y de paso os pegáis un rato y dáis la nota un poco más. Es tiempo de purgante de barquillo y aguardiente…

Descanse en paz.

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