La parte contratante de la primera parte…

El Microsiervo Alvy lo comentaba hace casi tres meses, las curiosas cláusulas excluyentes de los seguros en general. Hoy he recibido el contrato completo del seguro de mi coche nuevo y revisando por encima no he podido evitar pararme en la cláusula 4.3 que hace referencia a que mi seguro a -casi- todo riesgo de mi coche no me cubre frente a

4.3 Daños por la modificación de la estructura atómica de la materia

Adios a construirme mi propio DeLorean. Como hacen referencia al libro gordo de petete de Cláusulas Generales de Caser Seguros, allá que voy y para mayor detalle, resulta que uno no puede reclamar nada al seguro si se producen daños por:

La parte contratante de la primera parte

Los producidos por una modificación de cualquiera de la estructura atómica de la materia, o sus efectos térmicos, radiactivos y otros, o de aceleración artificial de las partículas atómicas.

Tampoco parece que pueda estar cerca del CERN ni del ninguna central nuclear, no sea que… Siempre me han llamado la atención las cláusulas “por si acaso sucede el fin del mundo.” En otro orden, tampoco cubre ante cataclismos, ya sean inundaciones, terremotos, volcanes o tempestades ciclónicas, eso sí, atípicas. Un alivio que las “típicas” sí que las cubran. Y dentro de este grupo meten los aerolitos y cuerpos siderales. Vaya, si le cae un meteorito al coche parcado y lo deja como en Armagedon, ya puedo ir donándolo a la NASA o venderlo como souvenir por
eBay.

Finalmente, según la tarjeta verde del vehículo parece ser que no puedo ir con el coche por zonas del globo como Irak. Lástima que no ponga eso de “zonas controladas por los Talibán”, como las antiguas políticas de exportación de software criptográfico americano…

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