Crónica de una muerte anunciada

La verdad es que no voy a hablar del libro de García Marquez. Voy a desfogarme a gusto sobre los tristes acontecimientos que van a derivar en que el Santo no baje mañana a su Santa Casa. No, no me ha dado un ataque de fé. El Santo no es otro si no el Santo Varón que una larga melena, calvo, miope y barrigudo habitaba en lo alto de una antena. San Teleko. Ese mismo personaje que se deja ver cada primer viernes de diciembre por la Santa Casa que no es otra que la E.T.S.I. de Telecomunicación de UPM.

Cuenta el libro de Simón
que subido a una antena
vivía un santo varón
con una larga melena
calvo, miope y barrigudo.
El ermitaño desnudo
cumplía su penitencia,
con el rostro enjuto y seco
por devorar tanta ciencia.
Lo llamaban San Teleco
y es verdad, que no leyenda,
aquella historia que cuentan
del Santo del transistor.

La entrada en vigor de la famosa ley “anti botellón” fue la excusa del año pasado para prohibir la venta de alcohol en la Escuela y la imposibilidad de obtener los “permisos pertientes” para la celebración de actividades en “espacios abiertos” no destinados a tal efecto. A una semana del magno evento tuvieron a bien desde las plantas superiores avisar de que la cosa estaba un poco difícil y que la culpa por supuesto no era de ellos. Ellos estaban trabajando para que se lograra obtener los permisos. Seguro. Con la exquisitez y talante que profesan se merecen un digno elogio tanto esfuerzo. Un maravilloso comunicado firmado por la Escuela, Delegación de Alumnos -DAT- y los organizadores de San Teleko, es decir, la gente del Viaje del Paso del Ecuador -VPE- se distribuyó anunciando tan fatal designio divino.

Aviso de STK 2005

¡Maldito Gallardón y maldita Espe! Uno llegó a pensar. Pero es curioso que justo en frente de la Escuela, en las pistas deportivas del Paraninfo de la Complutense celebren cada dos meses grandes eventos con escenarios, carpas y confetis. Desde conciertos de los del moco, festivales variados hasta happenings de adoctrinamiento que dejan un rastro a lo largo de Ciudad Universitaria de basura al lunes siguiente. La verdad es que aquí hablo desde el desconocimiento, pero si estas cosas se montan, algo más pequeño no creo que entrañe muchos más problemas de permisos y licencias. Quizás se pudo apreciar entonces una falta de interés por parte de la Escuela por la celebración de una fiesta que siempre ha dado que hablar por los efectos secundarios y daños colaterales.

Este año otro tanto de lo mismo. Si el año pasado adujeron que si no dio tiempo a tramitar los permisos debidamente o cualquier otra cosa, este año tenemos más de lo mismo. Y su correspondiente flame en SlashDat! Además, seguro que cierto personaje de cierto parecido físico a Jonh Locke estará encantado con que no haya nada de nada para así no tener que preocuparse por las nuevas puertas que tan lindamente han instalado y posteriormente alguien tuvo a bien reventar.

La postura de la Escuela es hasta comprensible. Nadie quiere que se quede la Escuela en el estado el que acaba tras la bajada del Santo. El hall siempre ha acabado echo unos zorros y la semana siguiente se logra un olor a bar de mala muerte por todo el edificio A que se va incrementando a medida que se baja hacia Moria. Y no me refiero a lo que Nushh ha comentado, si no a los Clubes. Es cierto que el estado final es lamentable. Aún el lunes quedan vasos con restos de mezclas explosivas que han macerado durante el fin de semana a la espera de ser apurados por algún desesperado individuo. El suelo se vuelve antideslizante y uno puede acertar a averiguar la comida de más de uno de ese fatídico viernes con prestar atención a las irregularidades del terreno. Los baños son un tema a parte.

Pero seamos serios. Con un poco de cuidado se puede lograr que no quede tanta metralla y luego quien acaba limpiando, salvo el encerado del suelo, son los propios alumnos del VPE los que religiosamente a partir de las 21:00 horas, tras echar al último beodo, se dedican a recoger todo, limpiar el hall, pasillo de clubes y fregar suelos. El olor no se va. Pero queda medianamente practicable. Y lo sé porque yo he estado allí y he fregado suelos y metido bebida sobrante del parking al local del VPE junto con el resto de compañeros. Y el sábado siguiente fue más gente a retirar lo que no se terminó el viernes.

San Teleko es más que una fiesta más, un botellón más. En esencia es la toma por un día de la Casa. Pasa a ser feudo de estudiantes. No es como cuando empezó eones atrás, con alumnos sacando a la gente de las clases o secuestrando U’s. Es la otra cara de la Escuela. La propia Dirección pedía al comienzo de su mandato implicación de los Clubes y Asociaciones de estudiantes para vender la Escuela, para dotarla de valor añadido que atraiga a estudiantes, ahora que en Madrid y en toda España hay oferta de sobra de Telecos. Querían seguir marcando una diferencia. La Escuela es más que estudiar campos, circuitos y cajas negras. Tiene vida y es algo que desde los Clubes siempre se ha reivindicado.

Lo siento por los del VPE. San Teleko es una gran oportunidad para sacar leuros para financiar el viaje con la venta del merchandaising del Santo, la (san)-camiseta, chucherías, elixires rejuvenecedores con base etílica y ágapes de mortadela y chorizo resucita-estómagos. El año pasado se comieron con patatas toda la bebida que fueron encargando ya que les avisaron demasiado tarde como para poder cancelar los pedidos. Les impidieron sacarse los leuros peeero les hicieron responsables de controlar los accesos a la zona VIP, uséase, los Clubes y de limpiar todo. Porque el año pasado llovió, no hubo música en el exterior al no haber carpa y todo el mundo metió alcohol en el hall y en la cafetería. Comiendo en el comedor saltó la alarma de incendio a las dos de la tarde. Yo ya me temía el desalojo. A las cuatro de la tarde el estado del hall era lamentable al concentrar a todo el mundo. A las 21:00 era un poema ver la cara de los pobres del VPE que encima de cornudos, apaleados limpiando todo el alcohol del suelo. El lunes siguiente, impresionante ver que había pintadas en las paredes. Eso curiosamente nunca había pasado. Y este año vuelven a dejarles hacer tres actividades que les darán dos duros para así asegurarse que tienen “responsables” a los que poder echarles la peta y hacerles luego limpiar lo que el resto ensucie.

Era el primer San Teleko tras la Edad Oscura con Ley Seca. Este año es el segundo de la Nueva Edad Oscura. Registro de clubes en busca de alcohol. Prohibición de venta y circulación en toda la Escuela de alcohol y todo líquido que se le parezca. Vamos, que se va a parecer a un aeropuerto lleno de seguratas entrenados para no entender ni sus propias órdenes en busca de líquidos explosivos.

Desde varios clubes se llama a la huelga. Delta pasa de organizar nada. Eurielec declara que el Santo se queda en su cajón que tiene circuitos mejores que hacer. En el FlameDAT! hay quien sugiere hacer lo propio en los pinos de detrás de la Escuela y luego seguir por los feudos de Maxwell. Personalmente yo opto por pasar. De acuerdo que este año ya no soy nada en la Escuela. Desde el cómodo exilio del mundo laboral viví con tristeza el año pasado mi última procesión del Santo. Todos los Clubes deberían pasar para quitarse problemas y posibles responsabilidades y punto. Si quieren echar la peta a alguien de lo que pueda pasar dentro de unas horas, que asuman ellos mismos las consecuencias. Tampoco permitir San Teleko en su esplendor iba a evitarte los ríos de cócteles por el suelo del hall del A, pero al menos los ánimos no estaban tan caldeados ni la gente crispada. Como diría Boromir a Aragorn a la salida de Moria,

¡Por caridad, dales un respiro!

Este año nos juntaremos el grupo y lo celebraremos en petit comité saliendo por Madrid añorando los finales de fiesta en el desaparecido 24 de Tribunal. Cuando se den cuenta de que los Clubes empiezan a pasar como de la mierda de las ocurrencias de las gentes de arriba y les mandan a leer el papel del baño cuando piden a gente para leer el libro del aniversario de turno, que el alumnado sigue sin implicarse cada vez más y que la gente ya no se plantea entrar en la ETSIT por prestigio histórico, otro gallo cantará. (Bueno, ya me gustaría)

El año que viene, de hacerse algo, seguro que ya directamente ponen control de alcoholemia a las puertas de la Escuela y si das por encima de 0.0 no puedes entrar y si sales con algo encima, tres puntos menos en tu próximo examen o 150€ de recargo en tu carta de pago del segundo cuatrimestre que podrás cómodamente recoger el 31 de julio.

El Santo contento de que le saquen las gentes de Eurielec en procesión

Larga vida al Santo

2 thoughts on Crónica de una muerte anunciada

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